|
Se habla mucho de escuchar al cuerpo cuando algo nos duele, pero, hay otro tipo de señales que éste nos manda antes que los síntomas físicos. Por ejemplo, cuando estamos en una relación o en una situación que nos daña, el cuerpo nos avisa, siempre. Nos sentimos incómodos, tensos y nuestra energía disminuye. Nos empezamos a cuestionar si lo que hacemos está bien o no. Empezamos a dudar de nuestro propio valor. Nos alejamos de nuestro centro, de lo que nos equilibra y nos da paz. Eso son avisos de que esa relación o situación no nos hace bien en este momento. Aún así, muchas veces nos obligamos a seguir ahí (por la razón que sea), y eso nos va apagando poco a poco. Después, aparecen los síntomas físicos. No se trata de sentirnos siempre cómodos ni de que esté siempre “todo bien”. Se trata de aprender a distinguir entre lo que podemos sostener y lo que nos está obligando a aguantar. Cuando algo nos incomoda es importante preguntarnos si eso nos está ayudando a crecer, o si por lo contrario, nos esta dañando. Cuando aguantamos nos estamos forzando a realizar algo para lo que todavía no estamos listos. Esto nos enferma. Cuando sostenemos nos podemos sentir incómodos pero capaces. Sentimos que nuestra energía aumenta. Esto nos está ayudando a madurar y a sanar. La práctica de Yin Yoga justamente nos enseña dónde está la fina línea entre sostener y aguantar. Nos enseña a estar incómodos en su justa medida, sin sobrepasar nuestro límite. El aprendizaje es encontrar ese punto exacto de tensión coporal que no nos lesione, sino que nos permita estar presentes en la incomodidad. Esto nos lleva a profundizar cada vez un poco más en la postura y en nosotr@s mism@s. Aprender Yin Yoga es aprender a vivir desde un lugar de presencia en cuerpo y alma. Por eso hoy quiero preguntarte, ¿Sientes que te cuesta diferenciar entre sostener y aguantar? Te leo. Que tengas una feliz semana, Clara |
(si no ves el correo de confirmación en tu bandeja de entrada, revisa no deseados)
¿Alguna vez has tenido ganas de cambiar de vida? De mudarte. De dejar un trabajo. De empezar un proyecto completamente distinto. Desde la astrología, esa fuerza tiene un nombre: Urano. Hay personas que se pasan la vida sintiendo que les encantaría dejarlo todo y empezar de nuevo pero nunca dan el paso; hay otras que en cambio, viven viajando por el mundo con una mochila a las espaldas, cambiando de lugares, de personas y de estructuras constantemente, sin plantearse mucho desde dónde lo...
¿Alguna vez has probado a tumbarte en el sofá para "no hacer nada"? Y no me refiero a estirarte y encender la televisión o mirar el teléfono para hacer scroll. Tampoco me refiero a tumbarte y empezar a pensar en todo lo que te queda por hacer hacer en el día de hoy. Me refiero a estirarte y estar presente en el no hacer nada . No estamos acostumbrados a darnos unos minutos de presencia al día. Constantemente estamos trabajando, organizando algo, pensando en tareas pendientes, planes que nos...
Ayer, al terminar de dar una clase de Yin Yoga, dos alumnas se acercaron a hablar conmigo. La primera me dijo: “Clara… no sabes la profundidad a la que he llegado durante esta sesión… ha sido increíble. Además, no recuerdo cuándo fue la última vez que me había sentido tan relajada”. La segunda me comentó: “Clara, me he relajado tanto que en alguna postura creo que me he dormido. Qué mal. He perdido el tiempo y parte de la clase.” ¿Cuál es la diferencia entre ambas? Las dos consiguieron algo...