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Ayer, al terminar de dar una clase de Yin Yoga, dos alumnas se acercaron a hablar conmigo. La primera me dijo: “Clara… no sabes la profundidad a la que he llegado durante esta sesión… ha sido increíble. Además, no recuerdo cuándo fue la última vez que me había sentido tan relajada”. La segunda me comentó: “Clara, me he relajado tanto que en alguna postura creo que me he dormido. Qué mal. He perdido el tiempo y parte de la clase.” ¿Cuál es la diferencia entre ambas? Las dos consiguieron algo muy importante: desconectar de sus preocupaciones, calmar su sistema nervioso y sentirse tan seguras, que hasta pudieron dejar ir el control y descansar. Esto es algo que, aunque quizás a su mente racional no valore, su cuerpo seguramente agradeció infinitamente. Aunque el objetivo del Yin Yoga es estar plenamente presentes en cada postura, para estar presentes necesitamos estar relajad@s. Cuado el cuerpo se relaja la ansiedad, el miedo y el control desaparecen, y entonces, todo el cansancio acumulado encuentra un lugar donde por fin reposar. Un cuerpo que vive en alerta constante está enfocado en el futuro. Un cuerpo relajado, seguro y confiado nos permite vivir desde la presencia. Presencia = paz interior La diferencia entre ambas alumnas es que la primera aceptó lo que su cuerpo necesitaba, no luchó contra él, y por lo tanto estuvo presente con lo que es, con lo que hay. En la segunda, en cambio, se activó la creencia de que “descansar es perder el tiempo” y la llevó a interpretar como un fracaso aquello que, en realidad, era una señal de que su cuerpo por fin había encontrado un espacio donde descansar. El descanso no es lo contrario de la productividad. Es una de las condiciones que la hacen posible. PD: Después de hablar un rato con la segunda alumna miré su Carta Natal y me di cuenta de que su Luna estaba en Géminis. En astrología, esta posición nos indica que la persona busca seguridad a través del pensamiento, la palabra y el movimiento, por lo tanto, para ella, soltar el análisis racional y pasar simplemente a sentir puede ser más abrumador. Saber esto puede ayudar mucho a la persona, ya que comprender su mecanismo es el primer paso para disolverlo. Y aunque este ejemplo habla de una persona con Luna en Géminis, todos, en mayor o menor medida, sentimos cierta incomodidad ante la energía yin. Vivimos en una sociedad que valora especialmente la acción, la productividad y el dinamismo. Precisamente por eso, aprender a descansar también es parte de la práctica. Ahora quiero invitarte a que dejes el teléfono y cierres los ojos durante unos 2-3 minutos. Solamente 3 minutos de tu día. Espero que tengas una feliz semana, gracias por leerme Clara |
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¿Alguna vez has sentido ganas de cambiar de vida? De mudarte. De dejar un trabajo. De empezar un proyecto completamente distinto. Desde la astrología, esa fuerza tiene un nombre: Urano. Hay personas que se pasan la vida sintiendo que les encantaría dejarlo todo y empezar de nuevo pero nunca dan el paso; hay otras que en cambio, viven viajando por el mundo con una mochila a las espaldas, cambiando de lugares, de personas y de estructuras constantemente, sin plantearse mucho desde dónde lo...
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